Zeus resucita a un centurión romano para que rescate a su hija Atenea, secuestrada por el demonio Neff. El héroe avanza por escenarios de la antigua Grecia a puñetazos y patadas contra zombis y monstruos.
Al derrotar a unos lobos blancos aparecen esferas de poder. Cada esfera hace al personaje más musculoso, y con tres se transforma en una bestia: hombre lobo, dragón, oso o tigre, según la fase. La bestia tiene ataques especiales mucho más potentes.
Cada fase termina con un jefe enorme. Se puede jugar a dobles, a la vez.

