Tres dragones han arrasado un reino y un guerrero bárbaro baja a sus mazmorras para acabar con ellos. En Japón se llamó Black Dragon.
El héroe ataca con una maza encadenada y lanza cuchillos, y avanza por mazmorras con scroll en varias direcciones, saltando, trepando y abriendo cofres con llaves. Por el camino libera a ancianos sabios que le dan pistas o monedas. Las monedas se gastan en tiendas para comprar mejores armas, armaduras y pociones, lo que le da un aire de juego de rol.
Las fases terminan con jefes y hay objetos escondidos que conviene buscar. Se juega por turnos, hasta dos jugadores. Esta versión occidental es algo más fácil que la japonesa.

