Matamarcianos de pantalla fija en el que se controla un pequeño cañón en la parte baja de un campo lleno de setas. Desde arriba baja un ciempiés que cambia de dirección cada vez que choca con una seta.
Al disparar a un segmento del ciempiés, ese trozo se convierte en una seta y el resto se parte en dos ciempiés, cada uno con su cabeza. El cañón solo puede moverse por la zona inferior de la pantalla.
Hay otros enemigos: arañas que se comen las setas y persiguen al jugador, pulgas que caen dejando setas nuevas y escorpiones que envenenan las setas y hacen que el ciempiés baje en picado. Se juega con una bola de control (trackball).

