Juego de Bally Midway basado en las carreras de destrucción. Varios coches se mueven por una arena vista desde arriba y el objetivo es destrozar a los demás.
Hay que golpear a los rivales en el radiador varias veces hasta que explotan, y a la vez evitar que golpeen el propio. Por la arena aparecen llaves inglesas, destornilladores y llaves de coche que dan puntos extra. Cada coche se controla con un volante giratorio.
Hubo un modelo para dos jugadores y otro para cuatro, todos a la vez.

