Juego de lucha de Capcom con versiones pequeñas y cabezonas de personajes de Street Fighter y Darkstalkers, como Ryu, Chun-Li o Morrigan. En Japón se llamó Pocket Fighter.
Durante el combate aparecen gemas de colores al golpear al rival o romper cofres. Cada color refuerza uno de los ataques especiales del personaje. El control es más sencillo que en otros juegos de lucha de Capcom, y algunos combos provocan cambios de disfraz muy cómicos.
Es para dos jugadores, uno contra otro, con mucho humor en las animaciones y escenarios llenos de cameos de otros juegos de la compañía.
