Harry es un carpintero que se enfrenta a una constructora que quiere derribar su barrio. Su única arma es un mazo enorme de madera.
Con el mazo golpea a los obreros y matones que le salen al paso, y también puede golpear el suelo para aturdir a los que están cerca. Las fases avanzan de lado por calles, obras y edificios, y terminan con un jefe. El humor y los personajes caricaturescos están presentes en todo el juego.
Juegan dos personas por turnos.

