Cada jugador es un caballero montado en un avestruz volador que se enfrenta a caballeros enemigos montados en buitres. Se vuela pulsando una y otra vez el botón de aletear.
Gana el choque quien está más alto en el momento del impacto. Si los dos están a la misma altura, rebotan. El enemigo derribado deja un huevo que hay que recoger rápido, porque si no eclosiona y sale otro caballero. El control tiene mucha inercia y cuesta dominarlo.
Abajo hay un foso de lava, y pasado un tiempo aparece un pterodáctilo que va a por los jugadores. Pueden jugar dos personas a la vez, en equipo o compitiendo entre ellas.

