Thomas, experto en kung-fu, entra en un templo de cinco pisos para rescatar a su novia Sylvia, secuestrada por el misterioso Mr. X. En Japón se llamó Spartan X.
Cada piso es un pasillo con scroll lateral lleno de enemigos que llegan por los dos lados. Algunos agarran a Thomas y le quitan energía, otros lanzan cuchillos, y también caen jarrones, serpientes y dragones. Thomas se defiende con puñetazos y patadas, de pie, agachado o saltando.
Al final de cada piso espera un jefe, y hay que vencerlo antes de que se acabe el tiempo. Se juega por turnos, hasta dos jugadores. Tuvo una continuación en recreativa, Vigilante.

