Juego de pistola de Taito. El jugador es un soldado de fuerzas especiales que debe infiltrarse en territorio enemigo, rescatar a cinco rehenes y sacarlos de allí en avión. En la recreativa se disparaba con una metralleta montada en el mueble.
La pantalla avanza sola y hay que abatir el número de soldados, helicópteros y vehículos que pide cada fase. La munición y las granadas son limitadas, y se recargan disparando a cajas y barriles. Si se dispara a civiles o rehenes, sube la barra de daño.
Son seis fases: comunicaciones, jungla, aldea, polvorín, campo de prisioneros y aeropuerto. En las dos últimas hay que proteger a los rehenes mientras corren hacia la salida. Es para un jugador.

