Juego de conducción en el que se lleva un Ferrari Testarossa rojo descapotable por carreteras de paisajes muy variados: playas, montañas, desiertos o ciudades. No hay rivales directos. El reto es llegar a cada punto de control antes de que se acabe el tiempo.
Las carreteras tienen curvas, cuestas y mucho tráfico que hay que esquivar. Al final de cada tramo la carretera se divide en dos, y el jugador elige por dónde seguir. Así se construye la ruta hasta uno de los varios finales posibles.
Antes de salir se elige la música en la radio del coche entre tres canciones: Magical Sound Shower, Passing Breeze y Splash Wave. Es para un solo jugador.

