Segunda parte de Raiden, un matamarcianos de scroll vertical con aviones de combate. Los alienígenas vuelven a atacar la Tierra y dos cazas salen a detenerlos.
Como en el primero, se recogen cristales de colores para cambiar de arma principal y mejorarla: el disparo rojo se abre en abanico, el láser azul va recto y, como novedad, aparece un láser morado que se curva hacia los enemigos. También hay misiles como arma secundaria y bombas para los momentos de apuro.
Las fases recorren tierra, mar y espacio y terminan con jefes enormes. Se juega a dobles, a la vez.

