El jugador es un camarero agobiado que tiene que servir cerveza a una clientela con mucha sed. La barra tiene cuatro mostradores y los clientes avanzan por ellos hacia los grifos.
Hay que llenar jarras y lanzarlas deslizándolas por la barra antes de que algún cliente llegue al final. Los clientes devuelven las jarras vacías y hay que recogerlas antes de que se caigan y se rompan. Las propinas dan puntos extra.
Hay cuatro bares distintos: vaqueros, deportistas, punks y extraterrestres. Entre fases hay un bonus en el que se agitan latas y hay que encontrar la única que no está agitada. Se juega por turnos, hasta dos jugadores.

