Juego de pistola de Sega con zombis. Dos agentes entran en la mansión del doctor Curien, un científico que se dedica a resucitar muertos. Hay que acabar con él y, por el camino, salvar a los investigadores atrapados.
La pantalla avanza sola y se dispara a todo lo que aparece. Se puede apuntar a partes concretas del cuerpo, por ejemplo arrancar el brazo a un zombi con motosierra, aunque lo más rápido es apuntar a la cabeza. Salvar o no a los científicos cambia el camino y puede dar vida extra.
Tiene cuatro capítulos, cada uno con un jefe al final. Pueden jugar dos personas a la vez. Es bastante violento y sangriento.

